Las obras en un edificio protegido no avisan cuándo van a em
Las obras en un edificio protegido no avisan cuándo van a empezar de verdad, y cuando llegan, hay que sacarlo todo.
Nos tocó una en la Avenida de la Guindalera, junto a la Plaza de Venecia, en un edificio con fachada de principios de siglo que entraba en rehabilitación integral durante meses. El dueño no podía dejar los muebles dentro con los andamios puestos, y tampoco tenía sitio en el piso nuevo hasta que acabaran las obras.
Ahí es donde entra la guardamuebles almacenaje de corto, medio y largo plazo, según cuánto se alargue cada reforma, que en un casco antiguo nunca se sabe.
Nueve meses guardado, al final.
Sacamos primero lo delicado, luego el resto a peso por una escalera que ya no aguantaba mucho ajetreo. Vamos con cuidado, que aquí lo que importa es que no se rompa nada, le repetimos al dueño, que miraba la operación algo nervioso desde la acera mientras los albañiles ya entraban con las herramientas.
Llevamos ocho años dando servicio de mudanzas en Madrid, y este tipo de rehabilitaciones de casco antiguo nos han enseñado una cosa: mejor guardar más tiempo del que crees que hará falta. Si te toca una reforma larga y no sabes qué hacer con los muebles mientras tanto, cualquier cosa nos llamas.